Almacenamiento de agua cae a su nivel más bajo históricamente

Francisco Medina Guerrero
CIUDAD VICTORIA — Las presas internacionales que abastecen a la región fronteriza de Tamaulipas atraviesan una situación crítica sin precedentes. Raúl Quiroga Álvarez, titular de la Secretaría de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, advirtió que el almacenamiento de agua mexicana en estos embalses ha caído a su nivel más bajo registrado históricamente.
De acuerdo con el funcionario, actualmente la suma de las presas internacionales (Amistad y Falcón) cuenta con apenas 150 millones de metros cúbicos de agua perteneciente a México. Esta cifra resulta ínfima frente a la capacidad total de almacenamiento de ambos sistemas, que apenas supera los 7 mil millones de metros cúbicos.
«Habla de una situación complicada, este año es el año en que más bajas hemos tenido las presas. Habla de una situación complicada», señaló Quiroga Álvarez, subrayando el vacío histórico que enfrentan los depósitos fronterizos.
La escasez de agua ha golpeado de manera directa al sector agrícola, aunque con matices distintos según la zona:
* Distrito de Riego 025: El más grande del noreste del país se encuentra en una situación “bastante complicada”, reportando «cero riegos» debido a la falta de disponibilidad en el Río Bravo.
* Distrito de Riego 026: Por el contrario, la cuenca del río San Juan mantiene el 100 por ciento del volumen que demanda la agricultura, operando actualmente sin restricciones.
Ante este escenario, dijo que el Gobierno de Tamaulipas, en coordinación con el Gobierno federal, ha puesto en marcha dos ejes estratégicos para mitigar la crisis:
1. Modernización del riego: Se ejecutan obras de tecnificación en los distritos 025 y 026 para abandonar métodos de riego milenarios que desperdician grandes volúmenes de agua por encharcamiento. El objetivo es entregar a los cultivos solo el agua necesaria para su desarrollo.
2. Ordenamiento de concesiones: La Secretaría ha iniciado una jornada de inspecciones intensivas en las cuencas de los ríos Guayalejo, Soto la Marina, Purificación, Corona y Pilón. El fin es regularizar las extracciones y detectar tomas clandestinas o irregulares.
A pesar de la gravedad en el sector productivo, el Secretario de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social fue enfático en transmitir tranquilidad a la población civil, alineándose con la postura de la Presidencia de la República: el uso público urbano no se pondrá en peligro y el abastecimiento para la ciudadanía está garantizado.
Finalmente, Quiroga Álvarez reconoció que, si bien la tecnificación del riego es la vía para optimizar el recurso, la recuperación plena de los niveles de almacenamiento depende en última instancia de la naturaleza y el pronóstico de precipitaciones para lo que resta del año.




