Impulsa Carmen Lilia política ambiental de largo plazo
El Cabildo aprobó dos programas que contemplan reforestación, jardines polinizadores, educación ambiental y acciones para aumentar la resiliencia de la ciudad ante el cambio climático.
Oscar Pineda
NUEVO LAREDO, Tam.- Nuevo Laredo formalizó una estrategia ambiental de largo plazo para enfrentar las condiciones climáticas de la región, con programas que contemplan desde la reforestación urbana y jardines polinizadores hasta medidas de adaptación ante altas temperaturas, sequías y lluvias intensas.
Durante la Sexagésima Quinta Sesión Ordinaria de Cabildo, fueron aprobados por unanimidad el Programa Municipal de Protección al Medio Ambiente y el Programa Municipal de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático.
Los instrumentos buscan dar continuidad y mayor alcance a las acciones que ya realiza la Coordinación General de Gestión Ambiental, además de establecer mecanismos de planeación, seguimiento y atención a las zonas consideradas vulnerables.
La alcaldesa Carmen Lilia Canturosas Villarreal señaló que la política ambiental debe atender tanto las necesidades actuales de la ciudad como los efectos que las condiciones climáticas pueden generar en los próximos años.
“Cuidar nuestro medio ambiente es cuidar la calidad de vida de las familias de Nuevo Laredo y asumir nuestra responsabilidad con las futuras generaciones; por eso estamos fortaleciendo una política ambiental que nos permita tener una ciudad más verde, más sostenible y mejor preparada para enfrentar los retos que representan las altas temperaturas, las sequías y otros fenómenos climáticos”, señaló.
Reforestación y jardines para polinizadores
El Programa Municipal de Protección al Medio Ambiente contempla ampliar la reforestación en parques, plazas, camellones, áreas educativas y otros espacios públicos.
La estrategia prioriza especies nativas o con capacidad de adaptación a las condiciones climáticas de Nuevo Laredo, además de incorporar jardines polinizadores como parte de la recuperación y conservación de espacios verdes.
También se plantea fortalecer el vivero municipal y generar registros georreferenciados de las áreas intervenidas, con el objetivo de llevar un seguimiento de los árboles y jardines y mejorar su mantenimiento.
Durante el año pasado, la Coordinación General de Gestión Ambiental reportó la plantación de 1,761 árboles en espacios públicos, entre ellos mezquites, encinos verdes y fresnos, especies seleccionadas por su adaptación a las condiciones de la región.
Preparan a la ciudad para condiciones climáticas extremas
El segundo programa aprobado por el Cabildo está enfocado en la adaptación y mitigación del cambio climático.
Entre las acciones previstas se encuentran la reforestación urbana, el establecimiento de jardines polinizadores, la selección de especies resistentes a condiciones extremas y la atención prioritaria de sectores vulnerables.
También contempla el monitoreo de las condiciones ambientales y acciones encaminadas a fortalecer la capacidad de respuesta de la población y los ecosistemas urbanos ante olas de calor, sequías y precipitaciones intensas.
La intención es que las acciones ambientales no se limiten a campañas aisladas, sino que formen parte de una estrategia municipal con continuidad y mecanismos de seguimiento.
Educación ambiental desde las escuelas
La estrategia también incorpora la participación de estudiantes, empresas, vecinos y ciudadanía.
Durante el último año se realizaron más de 200 pláticas de educación ambiental en instituciones educativas, con una participación superior a 3 mil estudiantes.
Las actividades buscan promover desde las escuelas prácticas de cuidado y conservación de árboles, áreas verdes y espacios naturales.
Con la aprobación de los dos programas, el Gobierno Municipal plantea ampliar la cobertura de estas acciones y fortalecer la participación social en el cuidado del entorno.
La alcaldesa sostuvo que las medidas aprobadas permiten consolidar el trabajo ambiental que ya se realiza en Nuevo Laredo y establecer una ruta de largo plazo para enfrentar los desafíos ambientales y climáticos de la ciudad.




