Tendencias

Los 3 postres que más piden los tamaulipecos en Cuaresma

Durante la Cuaresma, la gastronomía tamaulipeca se transforma. Más allá de los platillos sin carne, hay tres postres que dominan las mesas familiares, los mercados y las cocinas tradicionales del estado: capirotada, torrejas y dulce de calabaza en tacha.

Estos postres típicos de Semana Santa en Tamaulipas no solo representan tradición culinaria, también forman parte de la identidad cultural de la región.

 

 

Capirotada: el postre más emblemático de la Cuaresma en Tamaulipas

 

La capirotada es, sin discusión, el postre más querido por los tamaulipecos durante la Cuaresma.

Preparada con bolillo dorado, piloncillo, canela, clavo, pasas, cacahuate y queso fresco o añejo, este platillo combina texturas y sabores intensos. En algunos municipios del centro y sur del estado se le agrega plátano o coco rallado.

En ciudades como Ciudad Victoria, Tampico y Matamoros, la capirotada comienza a venderse desde el inicio de la temporada cuaresmal y suele agotarse rápidamente en mercados y panaderías tradicionales.

 

Torrejas: el clásico dulce de Semana Santa

 

Otro favorito en los hogares tamaulipecos son las torrejas.

Elaboradas con pan remojado en leche, capeado y frito, bañadas en miel de piloncillo, este postre es común en familias que conservan recetas heredadas por generaciones.

Durante la Semana Santa, es frecuente encontrarlas en puestos ambulantes y cocinas económicas en municipios como El Mante, Altamira y Reynosa.

 

Dulce de calabaza en tacha: sabor tradicional del campo tamaulipeco

 

El dulce de calabaza en tacha es una receta profundamente arraigada en la zona rural del estado.

La calabaza se cocina lentamente en piloncillo con canela y, en algunas variantes, se le agregan guayabas o cáscara de naranja para intensificar el sabor.

Este postre es muy popular en comunidades del centro y sur de Tamaulipas, especialmente durante celebraciones religiosas de Cuaresma.

Tradición que se mantiene viva en Tamaulipas

La Cuaresma no solo implica abstinencia de carne; también es una temporada donde las familias rescatan recetas que han pasado de generación en generación.

La capirotada, las torrejas y el dulce de calabaza en tacha siguen siendo protagonistas en los hogares tamaulipecos, reafirmando que la gastronomía también es memoria, identidad y comunidad

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba