¿Coincidencia o Destino?

Se acercaba el cumpleaños número 4 de Matías, el niño le había pedido a su mamá que lo festejara en una palapa con alberca, y que invitaran a sus amigos del cendi y a los del equipo de futbol, Esther no tardó en encontrar un lugar muy agradable con dos albercas una onda para adultos y la otra con una profundidad adecuada para niños, una palapa amplia en donde los invitados sin duda estarían muy cómodos.

Se llego el sábado, día de la fiesta, la palapa adornada con globos de muchos colores, Esther recibiendo a los invitados, Matías corría a la puerta cada vez que llegaba alguien para recibir su regalo, en las bocinas se escuchaba música infantil que al pequeño le gustaba, fueron llegando poco a poco los amiguitos de Matías, se dieron un buen chapuzón en la alberca , y más tarde comieron hamburguesas, hot dog, jugos y pastel, sin duda fue una tarde muy agradable conviviendo en familia  y con amistades, por supuesto que no podía faltar Heriberto quien también aprovecho la ocasión y se dio un buen baño en la alberca.

Cuando Heriberto estaba en la alberca Esther se percató que tiene dos manchas color café una a un costado de la espalda a lado izquierdo, y la otra en la parte de atrás del cuello, pone atención y se da cuenta que son lunares idénticos a los que tiene Matías en los mismos lugares y con la misma forma, en ese momento Esther empieza a recordar como si fueran flashazos de fotografía los momentos que ha visto como Heriberto se derrite por su hijo, como lo ve, como lo cuida, el afecto tan grande que le tiene, Esther por un momento sintió que en donde estaba de pie se habría un pozo enorme en el piso y que ella por ahí caía, después se puso muy seria donde no daba crédito a lo que sospechaba, su madre la señora Hilda se da cuenta que Esther esta seria se acerca a ella y le pregunta que si todo bien a lo que responde que si con un movimiento de cabeza.

Al término de la fiesta, ya era de noche, Esther despide a los invitados, sube a su camioneta todos los regalos que recibió Matías, el niño se va en el asiento trasero y ella iba manejando, en el trayecto de la palapa a la casa toda la plática del pequeño era sobre su fiesta lo divertido que la había pasado, mientras Esther solo parecía escuchar un murmullo muy lejano a lo que el niño le decía, toda su concentración la tenia en pensar que Heriberto podría ser el padre de Matías. Llegaron a casa y bajaron las cosas de la camioneta y Matías se disponía a entrar a la regadera para darse un baño como debe de ser con shampo y jabón, Esther seco el pequeño cuerpo del niño con una toalla, le puso su pijama y se acostaron en la cama viendo las caricaturas y así los dos se quedaron dormidos.

El lunes Esther pide permiso en su trabajo para salir a media mañana  a lo que sus jefes accedieron, acudió a la clínica en donde fue sometida a la inseminación a buscar a Sara quien también acudió a la fiesta de Matías con sus dos hijos, al llegar a la clínica pregunta por ella y la pasan a recepción a esperar, Sara tardo alrededor de 20 minutos en salir porque estaba atendiendo a una paciente, cuando sale Esther le propone que vayan a su consultorio para platicar necesitaba un lugar más privado a lo que Sara accedió, Esther le platicó a Sara sobre los lunares y sobre el apego que tienen Heriberto y Matías y quería saber si existía la posibilidad de averiguar si el esperma que usaron para ella era de Heriberto.

Sara muy apenada le recordó que esos datos son confidenciales y que ella sabía desde que fue sometida a la inseminación, a lo que Esther entendió y acepto estar enterada desde un principio, pero aun así le pidió que hiciera todo lo posible por averiguar, a lo que Sara respondió que tal vez no sería fácil pero que iba agotar todas las posibilidades que existieran.

Había pasado una semana de que Esther acudió a la clínica con Sara, cuando recibió una llamada de ella donde le dijo que había investigado algo y que, si podían hablar en persona, Esther acepto de inmediato y se pusieron de acuerdo en verse en un café que está cerca de la escuelita de futbol. Mientras el niño acudía a su clase ellas aprovecharon ese tiempo y platicaron, Sara logro investigar, y si, en efecto el esperma de Heriberto fue el que usaron para Esther ya que consideraron que era de una persona joven, fuerte y que a pesar que presentaba un problema de salud se encontraba en buenas condiciones para donar. Esther no sabía cómo reaccionar si alegrarse de que su hijo estaba muy cerca de su padre y aparte se querían mucho o si preocuparse de como seria la reacción de los dos al enterarse o si mejor no decía nada y que solo existiera ese cariño entre ellos pero que nunca se enteraran que llevaban la misma sangre, Esther se empezó a cuestionar sobre porque Heriberto donó su esperma, según en los estudios que le hicieron y que Sara le mostró las hojas del archivo si presentaba un problema de salud pero aun así salió idóneo para donar, ella sola se dio una respuesta tendría que investigar por su propia cuenta y no había otro modo más que ir cuestionando poco a poco a Heriberto sobre su vida y tenia una ventaja se tenían un poco de confianza e incluso Heriberto le pregunto en una ocasión sobre el papá de Matías a lo que ella respondió que era madre soltera y del papá del niño no sabía nada.

Iban pasando los días y Esther de una manera muy sutil iba cuestionando a Heriberto sobre su vida, ya habían tocado algunos temas muy personales como el fallecimiento de su novia en un accidente automovilístico 4 meses antes de que le diagnosticaron cáncer  y  de manera directa Esther le pregunto si había tenido hijos o si pensó en algún momento tenerlos, a lo que el ahí se abrió y le contó que cuando le diagnosticaron su problema de salud y que tendría que recibir quimioterapias y ese proceso es muy fuerte que incluso podría dejarlo estéril o peor aun no sobreviviría, el considero donar espermatozide, antes de que fuera sometido a las quimioterapias y decidió hacerlo por si el no sobrevivía al cáncer pudiera tener un hijo aunque nunca lo conociera y le dijo que en las noche antes de dormir piensa si ese hijo existe si sería niño o niña y parte de esa decisión fue pensando en alguna mujer que por el motivo que fuera decidiera convertirse en madre por medio de ese método, en ese momento Esther no supo nada que decir invento que tenía que ir a la oficina que no se acordaba que tenía un pendiente, llamo a Matías que seguía pateando el balón en la cancha y se fueron a casa.

Esther tuvo tiempo para pensar más fríamente la situación, a lo que llego a la conclusión de que no diría nada a nadie y que las cosas seguirían igual y contaba con la total discreción de Sara, así que Matías siguió acudiendo a sus entrenamientos y a sus juegos como si nada pasara para no levantar sospechas en Heriberto ni en nadie más.