Por Jaime Alberto Rodríguez Sánchez

El autor es Maestro en Historia por El Colegio de San Luis A.C.

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La hacienda de San Pedro de los Saldañas y Anexos se localizaba en el Valle de Jaumave en la parte suroeste de Tamaulipas. El Teniente de Ingenieros, José Francisco Montesinos Saldaña, se convirtió en dueño de la finca, en 1898, a raíz de la muerte de su abuelo materno, el General Francisco Lucas de Saldaña.

Entre los anexos de la hacienda, se encontraba la finca de La Puente, una de las más productivas de la propiedad.

La hacienda de San Pedro de los Saldañas y Anexos producía cereales, caña de azúcar, ixtle de lechuguilla, henequén yucateco entre otros agaves hacia 1907.

Así mismo, en ella se destilaba aguardiente de caña, por medio de un alambique; se producía piloncillo y se desfibraba ixtle de lechuguilla, a través de maquinaria moderna.

La demanda internacional de fibra condicionó el auge económico del altiplano tamaulipeco, y con ello de las haciendas más representativas del Antiguo Cuarto Distrito de Tamaulipas.

Buscó José Montesinos nuevas alternativas económicas, como el cultivo de henequén yucateco y zapupe tamaulipeco que sembró en su propiedad, con el propósito de ampliar el abanico de productos agrícolas en Tamaulipas.

La propiedad vivió su mejor momento durante el Porfiriato, pues sus instalaciones se modernizaron, se reconstruyó el canal de la hacienda para seguir transportando el agua hacia los cultivos con mayor facilidad.

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Sin embargo, la Revolución Mexicana de 1910 afectó a San Pedro de los Saldañas y Anexos. Entre las causas del declive temporal de la finca se encuentra: la falta de mano de obra, pues se quedó sin ella debido a que los trabajadores se unieron a la lucha armada, engrosando las filas del Ejército Libertador de Tamaulipas (ELT), comandado por el Profesor y General Alberto Carrera Torres que operaba en la zona.

El Jefe del ELT propuso llevar a cabo la reforma agraria, pero al no poder efectuarla, incautó la hacienda hacia 1915.

Posteriormente, el General del movimiento Constitucionalista, Venustiano Carranza, desincautó la finca, devolviéndosela a Montesinos Saldaña, quien nuevamente la puso a trabajar para atender la demanda internacional de la industria azucarera de Cuba, la que requería de costales y cuerdas elaborados de ixtle para el transporte del endulzante.

El triunfo del Plan de Agua Prieta en 1920, tuvo como consecuencia que la hacienda se convirtiera en Colonia Agrícola Militar, misma que estuvo bajo las órdenes del General Francisco Carrera Torres, cuyo declive en 1938, tuvo como efecto que la Colonia Militar se transformara en el Ejido de la Hacienda de Matías García, en donde actualmente se encuentran las ruinas de la ex hacienda de San Pedro de los Saldañas y Anexos.