Daisy Verónica Herrera Medrano
Reportera

La construcción del Gasoducto Sur de Texas-Tuxpan, con ubicación en el Golfo de México, está dañando un ecosistema de manglar en Tamaulipas.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) detectó el daño y dio aviso a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), por ser una obra relacionada con la industria del petróleo y actividad del sector hidrocarburos.

El daño se detectó a través de una denuncia ciudadana contra la empresa TransCanada, que el personal de la delegación de la Profepa en Tamaulipas atendió el pasado 24 de julio de 2018 con la visita de inspectores federales que realizaron recorridos de vigilancia en la zona denunciada.

Se detectó que efectivamente existe afectación al ecosistema de manglar, principalmente en la zona de marismas, en la región prioritaria de la laguna de San Andrés, entre la laguna de San Andrés y el límite norte del Puerto de Altamira.

El gasoducto se desarrolla en los municipios de Aldama y Altamira, Tamaulipas, proyecto que fue autorizado por la ASEA a la empresa denominada Infraestructura Marina del Golfo S.A. de C.V.

La Profepa solicitó a la Agencia Nacional de Seguridad Industrial verificar de inmediato el cumplimiento de los términos y condicionantes de la autorización otorgada a esta empresa, ya que de acuerdo a lo observado por inspectores de la dependencia, la empresa afectó especies de mangle negro (Avicennia germinans) y blanco (Laguncularia racemosa) y al sistema de marismas en una región prioritaria como es la Laguna de San Andrés.

Lo anterior contraviene la normatividad ambiental, además de tipificarse los delitos establecidos en los artículos 416 y 420 bis del Código Penal Federal.