Irvin Sepúlveda

Altamira. – Este día, la comerciante ambulante, Yesenia Flores Valdez, que se instala todos los días a ofertar sus productos a las afueras de la Unidad de Medicina Familiar Número 16 «La Morita», en Altamira, evidenció que algunas personas están haciendo negocio con la actual jornada de vacunación, pues llegan en horas de la madrugada a apartar lugares.

Dijo que el «modus operandi», es acudir desde temprana hora y una vez teniendo un buen lugar, ofrecer el puesto como si de un servicio se tratara.

La oferente afirmó que desconoce los precios por los que ofertan los lugares dentro de las filas, pues todo lo hacen con mucha cautela.

«Los dos días que he estado están los tres mismos hombres en los primeros lugares, a menos que tengan mucha familia, son tres mismas caras que están todos los días», refirió.

La entrevistada señaló que esta actividad la ven mal, pues están lucrando con la necesidad de las personas, sin embargo, reconoció que, a final de cuentas, quienes compran los espacios son personas que no quieren hacer filas.

La comerciante comentó que este tipo de negocios los han visto en jornadas de gran afluencia como la vacunación para abuelitos, sin embargo, no hay autoridad que lo regule.