Olga Sosa impulsa preservación del maíz nativo desde el Senado
La Comisión de Agricultura aprobó su programa de trabajo para el tercer año legislativo y un dictamen para preservar las variedades nativas del grano.
Redacción
CIUDAD DE MÉXICO.- Preservar el maíz nativo como parte de la soberanía alimentaria y del patrimonio biocultural de México debe ser una prioridad de la agenda agrícola nacional, afirmó la senadora tamaulipeca Olga Patricia Sosa Ruíz, presidenta de la Comisión de Agricultura del Senado de la República.
Durante la décima reunión ordinaria de la Comisión, se aprobó el Programa Anual de Trabajo correspondiente al tercer año de ejercicio de la LXVI Legislatura, además de su informe de actividades y un dictamen relacionado con la preservación del maíz nativo, propuesto por la senadora con licencia Verónica Díaz, de Zacatecas.
Sosa Ruíz sostuvo que la discusión sobre el campo mexicano debe abordarse desde una perspectiva integral, que vaya más allá de la producción agrícola e incluya factores como el acceso al agua, financiamiento, tecnología, sanidad, comercialización e innovación.
“El campo mexicano requiere soluciones que reconozcan su diversidad y que articulen producción, bienestar, sustentabilidad, innovación y competitividad”, señaló.
Maíz nativo, identidad y soberanía alimentaria
Uno de los principales asuntos de la reunión fue el dictamen relacionado con la preservación del maíz nativo, tema que la legisladora destacó no solamente por su importancia productiva, sino también por sus dimensiones ambiental, cultural e histórica.
“El maíz es la raíz. Es cultivo, es alimento. Pero también es parte de nuestra historia, de nuestra cultura y de nuestra identidad”, expresó.
La presidenta de la Comisión explicó que el dictamen deriva de un proceso de análisis y revisión en el que fueron consideradas las opiniones de instituciones competentes y de los diferentes sectores relacionados con el tema.
El objetivo, señaló, es fortalecer la propuesta y armonizarla con el marco jurídico vigente.
Sosa Ruíz destacó además que la conservación de las variedades nativas debe permanecer vinculada con las comunidades y territorios donde, durante generaciones, se han mantenido los conocimientos y prácticas para su preservación.
“Conservar sus variedades significa conservar una parte fundamental de nuestra memoria colectiva, de nuestra cultura y de nuestra capacidad para producir nuestros propios alimentos”, afirmó.
El dictamen incorpora elementos relacionados con la biodiversidad, soberanía alimentaria, manejo agroecológico, investigación científica y tecnológica y preservación de conocimientos tradicionales.
Una agenda para el campo mexicano
Durante la reunión también se establecieron las prioridades de trabajo de la Comisión de Agricultura para el tercer año legislativo.
El Programa Anual de Trabajo plantea impulsar desde el Senado una agenda orientada a construir un campo productivo, sustentable, resiliente, competitivo e incluyente.
Entre los temas prioritarios se encuentran la seguridad y soberanía alimentaria, el uso eficiente del agua, la innovación tecnológica, el ingreso de los productores y el relevo generacional.
También se contempla fortalecer la participación de mujeres y jóvenes de las comunidades rurales.
La Comisión prevé continuar con mecanismos de Parlamento Abierto, mesas técnicas, foros nacionales y regionales, así como ejercicios de vinculación territorial y seguimiento de las políticas públicas relacionadas con el sector agroalimentario.
Olga Sosa afirmó que el reto del trabajo legislativo será mirar hacia el futuro sin desvincularse de las raíces que han construido la identidad del país.
En ese sentido, planteó que la protección del maíz nativo forme parte de una visión más amplia de desarrollo del campo y de fortalecimiento de la soberanía alimentaria de México.




