Apuntes

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Por: David Dorantes

Me quedé corto con .8 por ciento

Debo reconocer que me quedé corto con mi pronóstico del crecimiento de México para este 2019 con .8 por ciento, algo que había venido expresando desde el segundo trimestre de este año y particularmente al final de mi ponencia ante la vicepresidencia internacional de un corporativo mundial con sede en Monterrey, Nuevo León, cuando me pidieron mi opinión sobre la reafirmación de Andrés Manuel López Obrador que días antes había insistido que el país crecería para este año 2 por ciento.

En esa ocasión, apenas el lunes, 8 de julio, cuando finalizó mi ponencia me preguntaron sobre mi pronóstico del .8 por ciento y detrás de mi respuesta vino la contestación de un alto directivo del corporativo diciéndome “en nuestros pronósticos positivos lo traemos en .6 por ciento”, ambos por debajo de –las meras intensiones- del presidente de México. En esta semana esos pronósticos se quedaron cortos al venir otros que resultaron más preocupantes, primero fue el Fondo Monetario Internacional (FMI) que lo cifró sus expectativas de crecimiento económico en .9 por ciento, siendo la quinta valoración a la baja desde hace doce meses.

Desde el segundo semestre advertía en mis ponencias privadas, que estas perspectivas económicas tendrían impacto primero en el sector automotriz manufacturador en el que ya empezaron los cierres de líneas de producción y en sus puntos de ventas del que no han tenido un mes bueno; posteriormente impactaría en la educación privada del país, así como en el sector constructor de mayor calado a menor. Para el primer trimestre de 2020 se verá reflejado en el consumo, así como en los sectores turísticos, aunado al de bienes raíces.

También, desde el segundo trimestre advertía que había signos importantes de que México ya estaba técnicamente entrando en recesión, que no es lo mismo que desaceleración económica, y que tenía ingredientes diferentes a la crisis de 2008, incluso a la vivida por el famoso “Error de diciembre” de 1994 atribuido a Carlos Salinas de Gortari aunque el presidente ya era el economista Ernesto Zedillo. Apenas este viernes pasado, JP Morgan establece que todo indica que es inevitable la recesión técnica para el país, reduciendo sus pronósticos entre .2 por ciento a -.5 por ciento, sí, menos punto cinco por ciento.

Ahora bien, esos son los pronósticos sobre datos duros que al verse traducidos en la vida cotidiana, en el que impactará en los bolsillos del 27 por ciento de los mexicanos de clase media y 63 por ciento en situación de pobreza según el INEGI, o peor aún, cuatro de cada diez habitantes de México pertenecen a la clase media según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), se vendrá una fuerte presión social por la caída económica de ese segmento para 2020.

Cuando eso suceda, la naturaleza de Andrés Manuel arreciará presionando su discurso político y actuación en la gobernanza contra la realidad económica de un país que tendrá menos circulante, esto sin considerar que puede llegar una crisis petrolera internacional. ¿Y tú, qué opinas? www.daviddorantes.com

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